Hemos creado un pequeño vivero comunitario en el Centro Cívico de Canido. El objetivo es sencillo: producir nuestros propios plantones de especies autóctonas (robles, abedules, avellanos o fresnos) para usarlos en futuras reforestaciones en la comarca.
El vivero funciona como un espacio abierto donde cualquier persona puede acercarse, aprender cómo se cuidan los árboles desde la semilla y participar en las tareas básicas de mantenimiento. Además, sirve de punto de encuentro entre jóvenes, voluntarios y vecinos interesados en recuperar el bosque nativo y reducir la dependencia del eucalipto.
Con esta iniciativa queremos que la comunidad tenga un papel activo en la restauración ambiental. Sembrar, cuidar y plantar árboles es una forma directa y sencilla de contribuir a un territorio más sano y diverso. Este vivero es solo el primer paso.


